PRESENTACIÓN

Vitoria Tango (ARABA-TANGO) es una agrupación de aficionados al tango argentino que, además de la finalidad lúdica, pretende expandir en nuestro territorio esta apasionante cultura en sus tres vertientes: musical, poética y, especialmente, dancística. Vitoria Tango es un grupo compuesto por un nutrido y creciente número de personas de todas las edades, y abierto a cuantas deseen ingresar, sin más requisito que el de sentir entusiasmo, o siquiera curiosidad, por el tango. Con Vitoria Tango comienza por primera vez el tango argentino en esta ciudad, de manera sistemática y continuada, y lo hace en septiebre de 2003 de la mano de Oscar Calvo profesor de tango y estudioso de la cultura argentina. Dentro de sus actividades, Vitoria Tango, imparte cursos de este baile a diferentes niveles de enseñanza, y por tanto, accesibles a todo el que quiera aprender. Así mismo, organiza frecuentes "milongas" (ocasión y lugar para bailar tango) donde reunirse y disfrutar de un magnífico ambiente; y (próximamente) conferencias y tertulias literarias con el título "Hablemos de tango", como eje central, en las que hablaremos e ilustraremos la historia, el entorno social, los protagonistas, la música, la poesía, y todo lo relaccinado con este fenómeno cultural. De todas nuestras actividades daremos precisa y puntual información en este blog.

lunes, 12 de noviembre de 2012

martes, 15 de mayo de 2012


El Tango es la danza de abrazo por excelencia. Con el nacimiento del tango se inaugura una manera de bailar inexistente hasta entonces, la danza de pareja abrazada, aporte revolucionario a la danza universal. Pero son varios los aspectos que hacen al tango diferente de las demás danzas populares. Mientras que en estas la parte coreográfica determinante es la forma (el "qué se hace" al bailar) y la parte calificante la manera (el "como se hace" esa danza), en el tango ocurre exactamente lo contrario, lo que determina es la manera y lo que califica es la forma. El tango es no posee una coreografía (forma) preestablecida, por lo tanto jamás podrá ser la forma el factor determinante, la coreografía se improvisa, se va creando en el momento de su ejecución. Y pese a ser  importante esa creatividad (la forma, lo que se hace), nunca puede ser tan importante como la manera de hacer lo que hacemos (la manera), que es lo que realmente determina lo es tango y no otra cosa. Otra diferencia estriba en la apoyatura coreográfica: las otras danzas populares se apoyan en los ritmos, mientras que el tango salta al otro pentagrama y apoya la coreografía ondulando sobre la melodía. Esta cualidad amplía en mucho su espectro. La posibilidad creativo-expresiva que da el no estar haciendo una apoyatura prevista nos permite, en primer lugar, volcar nuestra personalidad en el desarrollo de la danza y, de otro ángulo, nuestra autodeterminación en ir descargando los movimientos o las pausas en relación directa con la música tal como cada cual la siente, tal como a cada cual le inspira, tal como cada quien se siente...

sábado, 17 de diciembre de 2011

miércoles, 23 de junio de 2010

BREVE HISTORIA DEL TANGO I



Con el impresionante fenómeno inmigratorio del último tercio del siglo XIX y primero del XX en Argentina, se producen espectaculares cambios de todo tipo en el pais. Procedentes de toda Europa, pero sobre todo de Italia y España, los desheredados del viejo mundo acuden en tropel a "hacer las Américas" al país de promisión. Extranjeros y criollos se mezclan en la ciudad de aluvión (Buenos Aires) que pasa de tener 150.000 habitantes en el año 1865 a 1.577.000 en 1914, de los cuales la mitad (778.000) son no nacidos en Argentina, la inmensa mayoría jovenes y, por cierto, con un porcentaje de varones muy superior al de mujeres, lo que tiene una considerable influencia en la proliferación de lupanares, entre otras consecuencias. Corre el dinero de la clase acomodada proveniente sobre todo de la exportación de productos agropecuarios de un país pujante y feraz. Se europeíza la ciudad y hay lujo y derroche. En contrapartida están los "conventillos" caserones de inquilinato sórdidos y atestados en que se alojan los extranjeros y los criollos rebotados del campo (a causa de los cambios acaecidos en este), en condiciones muy precarias, ante una magnitud de crecimiento demográfico para el que no está preparada la ciudad. Según el censo de 1919 el 42´7 % de las viviendas eran conventillos. Miseria, bronca, radicalismo, anarquismo... El inmigrante descubre que América no era el paraíso que le habían contado, sobre todo para los trabajadores no cualificados. Y es esta gente de abajo la creadora del Tango primigenio entre 1870 y 1895, fenómeno singular donde los haya. Si bien las sociedades candomberas de gentes de color habían esbozado el camino con anterioridad, en sus inicios era simplemente una forma poco a poco distinta de bailar la música popular ya existente, no una música propia de esa manera de bailar, se bailaba con la música de la época: Vals, Polka, Mazurca, Paso Doble, Chotis, Habanera, Milonga surera (Payada), etc. Poco a poco, los intérpretes, van adaptando la música a esta forma y manera de bailar que al principio se empieza a llamar Milonga (todo, incluso lo que no era milonga) y, ya muy a finales del siglo, Tango Criollo que, según los expertos (aunque no todos) tiene sus fuentes, como hemos dicho, en el candombe que bailaban los antiguos esclavos negros, la contradanza europea, la habanera cubana, la milonga campera (o surera), y el tango andaluz. Este tango era solo instrumental, años después se comenzó a cantar (al principio las letras eran pícaras, jocosas y transgresoras, aunque camufladas jugando con un doble sentido de las palabras para burlar las posibles multas). Así como suena: en el Tango, primero nació la danza, después la música y por último la palabra (unas veces prosa, otras poesía), esto sin olvidar que el vocablo tango existía ya con mucha anterioridad y en distintos lugares del mundo aunque con otras acepciones. Al igual que pasaría en Norte America con el Blues, se utilizaban los instrumentos que hubiera a mano, si bien fueron corrientes los tercetos de flauta, violín y guitarra, y los primeros músicos del Tango eran "oregeros" carecían de formación académica. Tanto la música como el baile irían evolucionando mucho con el paso de los años, los últimos del XIX,  los de principios del XX y, por supuesto, de los posteriores,  los movimientos eran al principio más aparatosos y exagerados ("cortes y quebradas" copiados del candombe) y la música era más saltarina, menos pausada. Con los años (sobre todo en el nuevo siglo) el baile se fue alisando, perdiendo acrobacia y ganando en elegancia, y la música también iría pasando de aquella forma inicial a ganar en sentimiento y emoción por influencia de los payadores, de los inmigrantes y de los músicos de formación académica (sobre todo italianos). En el nuevo siglo se incorporaría a aquellos tercetos el bandoneón que pasaría a la posteridad como  instrumento por excelencia representativo del tango. Estos cuartetos tomarían, a partir de 1911 con el grupo de Vicente Greco, el nombre genérico de Orquesta Típica Criolla, posteriormente Orquesta Típica y a veces simplemente Típica; y en la segunda década ingresaría el piano, de la mano de Roberto Firpo, que iría desplazando a la guitarra en su función rítmica, y el bandoneón haría lo mismo con la flauta en la función melódica. Por último se incorporaría el contrabajo. Y esta formación de piano, bandoneón, violín y contrabajo sería la más representativa Orquesta Típica del tango para la posteridad, en todo caso, cuando las orquestas aumentaron el número de intérpretes fue a base de aumentar el número de violines y bandoneones. La guitarra en cambio tomaría la función de acompañar a los cantores como es el caso de Carlos Gardel, de quien sabemos que este era el instrumento preferido en sus actuaciones y grabaciones (el llegó a tener hasta cuatro guitarristas simultaneamente).
Otro cronista como La Madrid divide su análisis en tres periodos: la guardia vieja o época inicial, que se subdivide en tango primitivo (desde su origen hasta 1895) y la etapa de formación y desarrollo (de 1895 a 1925); el periodo decarista (por la influencia de Julio De Caro) de 1925 hasta los cuarenta, y, el último, con la presencia protagónica de Aníbal Troilo, época dorada del tango (1940 a 1955). Diferentes circunstancias sociales, culturales y políticas ocasionaron una profunda crisis después de de esta época, especialmente en la danza, si bien se mantuvo una creación de tango para el oído (no para los pies) y un tango vanguardista cuyos baluartes principales fueron Horacio Salgán y Astor Piazzolla.




lunes, 21 de junio de 2010

BREVE HISTORIA DEL TANGO II


Como hemos dicho, el tango fue gestado en el suburbio por la clase desheredada y también la marginal y pendenciera. Con la danza del tango se inaugura, tecnica y estéticamente, una manera revolucionaria de bailar inexistente antes de él: la danza de pareja abrazada. El tango es la danza de pareja abrazada por excelencia. Facil es comprender que en aquella época resultara voluptuoso y provocador, con el consiguiente rechazo por parte de las clases puritanas, y otras no tan puritanas, y a veces prohibido por las autoridades. Pero ya en el XX (más pulido) llega a Europa, especialmente a Paris (donde se "alisa" y se estiliza más), lugar en que gustaban recalar (como ciudad de moda del momento) los pudientes señoritos ("niños bien") argentinos. Su originalidad y sensualidad conquista a la sociedad "bonne vivant" del Viejo Mundo. Este hecho le redime y le otorga carta de dignidad y reconocimiento por parte de la sociedad porteña acomodada, hasta entonces reticente. El tango se extiende y generaliza y, sin dejar el suburbio ni las "pilchas" humildes, ahora también entra en los salones del centro y los cabarés, se viste de esmoquin, de buen gusto y de champagne.
Un cronista de la época, bajo el pseudónimo de Viejo Tanguero, nos lo narra con el estilo recargado de aquel tiempo, en publicación del diario Crítica el 22 de septiembre de 1913:
"Nadie hubiera pensado en aquellas épocas embrionarias de cosmopolitismo que pudiera resurgir con violentos ímpetus aquella exótica danza que ideara un día gente de color, en sustitución del endiablado candombe de legendarios africanos. El tango, cuya partida de bautismo se registró en los anales populares del viejo barrio corralero [quizá el actual Mataderos] ha tenido insospechable resurgimiento. Es casi seguro que, en la voluminosa historia de los bailes nacionales, no existe un caso semejante al que hoy preocupa la atención pública, no solamente en su tierra natal, sino también en el extranjero, donde ha extendido sus contoneos con caracteres apasionados. Hasta hace pocos años, nadie se ocupaba de él sino para condenar sus extravagancias de arrabal. Se le consideraba como baile genuino de gente bravía, de los que en cada mirada mandan envuelta una puñalada de desafío. Hoy la opinión ha cambiado y, por el contrario, se lo ve con simpatía, por la hermandad de viejas tradiciones con vidalitas y sentimentales estilos: a la negra condenación en que vivió durante años por innegable sentencia social de adversas teorías, le ha sucedido un acto de gentil amnistía y amable exequátur reivindicatorio.
Se engendró en el bajo fondo, tuvo vida parasitaria con impurezas maleantes y resucitó a la corte palaciega con el calor de nuevas y exuberantes ansias. El republicanismo de sus progenitores, que ignoraban las bellas prendas de este hijo nacido en días aciagos y de lujurias nefandas, no sospechó jamás que pudiera regenerarse y rehabilitarse a la mayoría de edad y escalar los suntuosos recintos de añejos palacios, donde otrora brillara el tropel de nobles estirpes europeas.
Por eso, sus compatriotas le levantan hoy un pedestal de honor y le entonan himnos de alabanzas en desagravio a la injusticia con que fue tratado durante veinte años. Ahora que su nombre se impuso en los regios salones de naciones civilizadas, sus conciudadanos le otorgan carta de honestidad por el triunfo obtenido y lo reciben con las trompetas de la fama."

domingo, 6 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009